Repositorio Digital – COLPSI XIV

Repositorio Digital
Colpsi Distrito XIV

Metáfora de la época
Una mirada sobre la adolescencia actual

María Alejandra D’Andrea
MP 81.332
Colegio de Psicólogos de la Provincia de Buenos Aires Distrito XIV – Morón

Eje Temático:

Subjetividad de la época y el campo de la singularidad.

Palabras claves:

Adolescencia – redes sociales virtuales – complejidad – globalización – subjetividad – texto y sentido

El actual trabajo surge a partir de un relevamiento en el marco de una de investigación que realizamos desde la Subcomisión de Arte y Cultura del Colegio de Psicólogos. Distrito XIV. Morón, en Escuelas de Estética que se encuentran en nuestro Distrito. El disparador fue un póster presentado en las  Jornadas Distritales de Psicología del Oeste en el año 2009. En él, realizamos una comparación entre la gestación de la obra de arte y el desarrollo psíquico del ser humano. La presentación del póster, si bien concretó una producción, abrió miles de interrogantes. El tema preponderante se refería a la adolescencia no solo en relación al arte, sino también respecto al fenómeno extraordinario que representa la relación de los mismos con  las redes sociales. Podríamos definir una red social como una nueva forma de comunicación, nacida originalmente a partir de los servicios de mensajería instantánea, que ha evolucionado para convertirse en un espacio de interacción social dentro de comunidades de usuarios, que intercambian distintos tipos de contenidos. Siendo la adolescencia una etapa donde las relaciones sociales adquieren un lugar preponderante en la vida del sujeto, las redes sociales toman un lugar protagónico y un cambio en las maneras de comunicarse. Este tipo de comunicación caracterizada por la inmediatez, la rapidez, la expansividad y la globalización afecta las formas de expresión tradicionales afectando la subjetividad de la época.

Vamos a presentar el tema haciendo una breve descripción de la época actual y sus conflictos, definiremos lo que es complejidad y producción de subjetividad para situar la problemática que nos convoca.

La posmodernidad impone un cambio de paradigma en el que la globalización toma un papel preponderante facilitando la formación de nuevos  fenómenos de masificación y borrando límites preestablecidos tanto espaciales como temporales. El Estado, en la medida que controlaba y disciplinaba las instituciones producía un sujeto, que una vez instituido podía transitar distintas situaciones. Junto a la destitución de las instituciones caen las certezas y ya el recorrido por las distintas situaciones no opera de la misma forma.

Cada época marca modificaciones en las modalidades en que los sujetos vivencian su propia experiencia de vida. Considerando que el ser humano está también constituido por lo histórico-social, las representaciones sociales de cada época y de cada sociedad establecerá el modo  mediante el cual el individuo se orientará en su mundo social y concreto, otorgándole un lugar dentro de la sociedad y estableciendo vínculos con otros sujetos y los objetos del mundo instituyendo modificaciones en la subjetividad. En este mundo donde la complejidad emerge como paradigma, es necesario preguntarnos que   transformaciones en la subjetividad se producen con la inclusión de las nuevas tecnologías.

Estamos frente a un momento en que se presentan conflictos de distinta índole Cuestiones que tienen que ver con la oralidad, la narración y  la comunicación no verbal (mediatizada o no por la electrónica) están en el centro de los procesos de construcción de sentido de nuestra cultura, disputando el lugar que ocupara la escritura y la argumentación durante tanto tiempo.

El universo de Internet, con su foco puesto en la producción de dinámicas de comunicación, se transformó necesariamente en uno de los principales lugares de creación de nuevos sentidos y lenguajes. Este mundo digital revolucionó las formas de comunicación del sujeto actual y, al mismo tiempo, determinó nuevos modos de intercambio social, poniendo en crisis un modelo lineal y  progresivo que ha sido tan cuestionado por la física tanto como por las ciencias humanas, dando lugar a un nuevo paradigma: el de la complejidad.

Aunque la complejidad nos obligue a un modo de producción diferente, rizomático, no nos podemos desprender tan fácilmente de aquello que los distintos trayectos educativos han marcado en nosotros. Por lo tanto, iremos paso a paso, comenzando por definir aquello que consideramos complejidad. Siguiendo a Edgar Morin entendemos por complejidad a un enmarañamiento de acciones, interacciones y retroacciones. Pero, agrega este autor, que también hablamos de complejidad cuando estamos frente a fenómenos aleatorios, vale decir que no se pueden determinar y que agregan incertidumbre al  pensamiento. Nuestro pensamiento es disyuntivo y reductor, buscamos la explicación de algo a través de la constitución de sus partes y lo evaluamos desde la rigidez de nuestros propios marcos referenciales sin favorecer la apertura a aquello desconocido. La ciencia desde una perspectiva clásica produjo así conocimiento pero, este modo lógico resulta insuficiente cuando surgen contradicciones que devienen insuperables, como lo marca el avance del mismo, respecto a problemáticas actuales. Considerando que el paradigma imperante es el paradigma de la complejidad, debemos estar abiertos a que  aquello, indeterminado e incierto, sea tomado en cuenta.

Ya aclarado a que nos referiremos cuando hablamos de complejidad, continuaremos con la definición de lo que consideramos producción de subjetividad. Convocamos a Silvia Bleichmar para definir tal tópica: “A la pregunta ¿Qué quiere decir producción de subjetividad?, es decir, de que manera se constituye la singularidad humana en el entrecruzamiento de universales necesarios y relaciones particulares que no solo la transforman y la modifican sino que la instauran, articulando una respuesta que no solo tenga en cuenta los universales que hacen a la constitución psíquica,  sino también a los modos históricos que generan las condiciones del sujeto social”. Aunque a lo largo de la historia de la humanidad, la subjetividad, ha sido regulada por los centros de poder que definen el tipo de individuo necesario para conservar el sistema y a si mismo; en sus contradicciones, en sus filtraciones brota la posibilidad del surgimiento de nuevas subjetividades, las que necesitan establecerse sobre nuevos modelos discursivos, nuevas formas de relaciones del sujeto con la sociedad en la que está inserto y que, de algún modo u otro, modifica. Espacios como Facebook, Fotolog, Twitter, blogs, chats, etc., se ofrecen como nuevos modos de interacción entre personas. En dichos espacios,  queda plasmada la pluralidad de visiones del mundo que tienen los distintos sujetos que interactúan, diversidad de actividades e información que se comparte dentro de un universo virtual.

Las redes sociales replican una realidad social y un modo de constitución de la subjetividad y de la identidad donde puede aparecer tanto la expresión de un sujeto diluido dentro de la masa homogénea, así  como una manifestación singular y creativa de un sujeto particular.

Dentro del paradigma de la complejidad, las redes sociales, como metáfora de la época, ofrecen la posibilidad de producción simultánea de actividades, búsqueda aleatoria de información, y de trabajo colectivo e individual, y, sobre todo, de generación de espacios de homogenización tanto como de diferenciación, estableciendo algunos de los modos en que se configura la subjetividad contemporánea.

De todas maneras, pensamos al mundo virtual que se abre con las redes sociales como un espacio, en el interior del cual se hace posible generar lazos sociales alternativos. Un lugar que se abre para múltiples destinos: la educación, la  política, la ciencia, el arte, etc.

Retomando el origen de nuestro trabajo, el próximo paso a dar, considerando la imposibilidad de abarcar todo el universo adolescente, sería recortar dicho  universo para conocer el modo en que los adolescentes se relacionan con las redes sociales. Ya sea por la temática que la Comisión aborda, así como la política interinstitucional que el Colegio de Psicólogos del Distrito de Morón ha llevado a cabo estos últimos años; decidimos que las Escuelas de Estética del Distrito serían los territorios en los cuales recolectaríamos los datos. De las seis Escuelas de Estética con las que cuenta el Distrito, solo pudimos llevar a cabo nuestro propósito, por distintas razones, en 3 de ellas. La cantidad de adolescentes encuestados fue de 108 adolescentes, en total.

Nos hacíamos muchas preguntas entre ellas, era como usaban los adolescentes las redes sociales virtuales: ¿para conocer gente?, ¿para subir distintos materiales: fotos, canciones, frases, etc.?, ¿para buscar información? Para complejizar aún más  el trabajo, en concordancia con la propuesta de la época, nos encontrábamos con lógicas de funcionamiento distintas en cada Escuela, incluso, las disciplinas que se practicaban dentro de ellas eran distintas. Mientras que una Escuela, entre las funciones que cumplía, se encontraba la de contención social, en otra, nos comentaban que, dadas las características de la población que asistía, cumplía su función de formación artística. Como diría Ana María Fernández “nada de lo común es homogéneo”. Pero, el resaltar la singularidad, no le quita valor a las producciones colectivas. Aunque se evidenciaban estas diferencias; la red integrada por distintas Escuelas, como metáfora de la piel que rodea un cuerpo,  estaba instalada. Este modo complejo entre lo singular y lo colectivo, queda evidentemente demostrado.

Finalmente, realizamos las encuestas, cuyo formato final fue el siguiente:

ENCUESTA

Nombre: …………………………………………………………………. Edad  ……

Colegio:………………………………………………………………….

Barrio:……………………………………………………………………

Ocupación de la madre: ……………………………………………

Ocupación del padre: ………………………………………………

¿Vos decidiste entrar a la Escuela de Estética o alguien te lo sugirió? ………………………………………………………

¿Qué disciplina practicas dentro de la Escuela?

………………………………………………………………………………

¿Por qué elegiste practicar esa disciplina?

……………………………………………………………………………..

¿Tenés cuenta en Facebook (o similar)? ………………………..

¿Qué tipo de material subís a la red?…………………………………………

Luego, de realizar las encuestas, que en algunos lugares no fue fácil debido a la burocracia del ámbito de la Educación,  clasificamos  los datos obtenidos, y los graficamos por Escuelas.

Escuela de Estética de Moreno

Escuela de Estética de Merlo

Escuela de Estética de Morón

 

Finalmente, volcamos toda la información obtenida en un cuadro, que presentamos a continuación

 

MASCULINO

FEMENINO

Encuestados

             43

       65

Colegio Publico

             32

        47

Colegio Privado

            9

       18

Rango 12-14

            28

        44

Rango  15-18

            15

         21

D. Visuales

            34

         37

D. Escénicas

              16

          38

D. Auditivas

             17

          18

D. de las Letras

               5                         

           9

D. Kinestésicas

                6

           14

Tienen Facebook

               39

           58

No Tienen Facebook

                 4                                      

             7

 No Suben Material

                 3

             3

Fotos

              19

            30

Videos

                7

            19    

Canciones

                4

            10

Frases

 

              2

Animaciones

                2

 

 

 

 

Como podemos ver, hay una preponderancia de  lo visual en las elecciones tanto de las disciplinas como en los materiales que eligen subir a la red. En una reflexión rápida podríamos decir que estos “nativos digitales” no eligen, en su mayoría,  la escritura como modo de expresión. Escuchamos la queja constante de que hoy, “los chicos no leen”, “que se atienen mas a la imagen que al relato”. Pero, leer y escribir en la era de la información, implica un cambio en la modalidad de lectura; en un mundo fluido, las operaciones no son homogéneas, pero, no lo subestimemos: el texto está, la  necesidad de construir sentido no desaparece.

Adherimos a la afirmación de Ana María del Cueto en la cual establece que la obra de arte refleja el modo en que la cultura y la ciencia ven la realidad. Dice A. del Cueto: “La literatura, la escultura, el teatro, la poesía, la pintura, las artesanías y toda manifestación artística muestran estilos y modos que son característicos de la época y hablan de su concepción del mundo. Las obras de arte son así metáforas de su época y las teorías sobre las formas estéticas sufren los vaivenes y modificaciones que se dan en el campo científico”.

Nos encontramos con que muchos de éstos jóvenes utilizaban la red social no solo como interacción espontánea con otras personas sino también y esto es quizás lo más sorprendente como un espacio de producción donde quedan plasmados pensamientos, proyectos creativos, intereses personales, para difundirlos y compartirlos. Un lugar de encuentro, de otro tipo, un encuentro virtual, distinto, con características propias.

Los espacios de intercambio de las redes sociales virtuales, muestran la complejidad que nos marca el actual paradigma. En ellos, se ponen en juego diversas operaciones para habitar este espacio social contemporáneo, vincularse con otros, pensar, detenerse en medio de la aceleración y, aun así, deconstruir y construir sentidos ya que las diversas necesidades de anclaje o de cuestionamientos  que siempre aparecieron en la realidad humana de todas las épocas no pueden ser borradas, aunque pueden ser transitadas por nuevas modalidades de subjetivación que no sean aquellas que nos propuso el imperio instrumental de la escritura.

BIBLIOGRAFIA

  • BLEICHMAR, S., (2005): “La subjetividad en riesgo”. Buenos Aires: Topía Editorial. Cap. X y Cap. XI.
  • COREA, C.  y LEWKOWICZ, I., (2004): “Pedagogía del aburrido. Escuelas destituidas, familias perplejas”. Buenos Aires: Paidós. Cap. 11 y Cap. 12.
  • DEL CUETO, A.M., (2003): “Grupos, instituciones y comunidades: coordinación e intervención”. Buenos Aires: Lugar Editorial.
  • FERNANDEZ, A.M., (2007): “Las lógicas colectivas: imaginarios, cuerpos y multiplicidades”. Buenos Aires: Biblos.

 

 

  • KRAUSKOPF, D., (2008): “El desarrollo juvenil contemporáneo: entre la integración y la exclusión”. Panel: La experiencia juvenil contemporánea en el Seminario Internacional “La escuela media hoy. Desafíos, debates, perspectivas”. Huerta Grande, Córdoba. Ministerio  de Educación, Ciencia y Tecnología de la Nación.
  • MORIN, E.. (1994): “Epistemología de la complejidad”. En: Schnitman, D.F. “Nuevos paradigmas, cultura y subjetividad”. Buenos Aires: Ed.Paidós.
  • PRENSKY, M. (2010): “Nativos e Inmigrantes Digitales”. EE.UU.: Distribuidora SEK.